En 2019, cuando comenzamos a construir la identidad de BeWell, tomamos una decisión poco convencional: en lugar de encargar un logo, encargamos una obra de arte.
Invitamos al reconocido artista brasileño J. Borges a crear una obra original para BeWell, con una idea desde el comienzo: que esa obra fuera la materia prima de nuestra identidad visual.
Así nació el árbol de BeWell, con sus flores, sus frutos y su colibrí.
Y de esa obra nació nuestra marca.